pequeños {grandes} detalles vol.3

Muy buenos días!

Para terminar esta semana caótica y llena de trabajo (bien!) o traigo un nuevo “pequeños {grandes} detalles”.

¿Os acordáis que hace unas semanas os enseñé cómo habíamos colocado los regalos para los invitados? Si os lo perdisteis, podéis verlo aquí!

Pues bien, dentro de esa cajita tan mona y tan washipeada :) había algo muy especial. Os cuento.

Buscar el regalo perfecto para los invitados fue un quebradero de cabeza. En nuestro caso íbamos a regalar 4 cosas: un regalo de parte de la novia, otro de parte del novio, uno de parte de la madrina y otro de parte del padrino…

Después de pensar en mil cosas, ver tropecientas mil ideas, pensar en su utilidad vs presupuesto… nos dimos por vencidos. Había pasado a ser un problema. Descartando los regalos típicos, los que ya habíamos recibido en alguna boda, los que consideramos inútiles, los que se nos escapan de presupuesto… llegamos a una conclusión, ¿son necesarios tantos regalos? ¿es necesario regalar porquesí?

En nuestro caso pensamos que no. Así que cambiamos en chip rápidamente: hacer un regalo unisex, un único regalo (aunando presupuestos y fuerzas jejeje), que nos representara cómo pareja, que tuviera algún significado y que fuera útil.

¿Queréis saber que había dentro?

Síi! Dentro de las cajitas nuestros invitados encontraron un pendrive personalizado con el dibujo de la invitación de la boda y nuestras iniciales por el otro lado. Quien nos conoce sabe que 1) somos mu tecnológicos 2) siempre llevamos un pen encima (antes de salir de casa siempre compruebo que llevo: llaves, cartera, móvil y pen jeje)

Pero aquí no acaba la cosa… Cómo os he contado más arriba, queríamos que tuviera ese algo que lo hace un regalo único, especial e inolvidable… Por eso, lo más importante estaba dentro…

Feliz viernes y feliz fin de semana!

amelie  ♥ ♥

el vals de…

Muy buenos días!

Cómo much@s ya sabéis, desde “el vals de amelie” apostamos por bodas diferentes; bueno, más que diferentes personales. No nos gustan las imposiciones ni las cosas que se hacen porquesí. El día de vuestra boda debe reflejar lo que sois cómo pareja: clásicos, divertidos, amantes de los viajes, etc.

Es mi lucha diaria jejeje

Lo pude vivir en primera persona durante este último año, mientras preparábamos nuestra propia boda: ¿cómooor que no hay mesa presidencial? , el novio… ¿no va vestido de novio? ¿cómo no vas a decorar las escaleras? , zapatos blancos, ¿verdad?

Seguro que much@s me entendéis… Cómo ya expliqué una vez (click para recordar), si OS gustan esas “tradiciones bodiles”, ¡adelante! Pero son igual de válidas las bodas que no las siguen.

Una de las cosas que más quebraderos de cabeza nos trajo fue “el primer baile”. Hará unos 10 años que conozco a mi marido y jamás, jamás, lo he visto bailar. Si a eso le unimos mi grandísimo sentido del ridículo, teníamos muy claro que no bailaríamos.

Pero claro, había que buscar una alternativa… pero eso en otro post! :P jejejejeje

¿Por qué os cuento todo esto? La gente insistía e insistía en que teníamos que bailar. Muchos nos decían que si no queríamos hacer el típico vals, que bailáramos una coreografía-sorpresa que está tan de moda (tradición bodil moderna – es un must en los últimos años). Genial; al igual que no niego que se me empañan los ojos cuando en una boda veo a los novios bailando pegados, o me parto de risa cuando les veo bailando los pajaritos, eso no es para nosotros.

Las cosas no son blancas o negras; hay mil opciones para pasar del banquete a la fiesta o diferentes tipos de música para abrir el baile.

Por eso (aquí viene el desenlace de todo este rollo :P) hoy os quiero proponer una canción diferente, lenta, con una melodía preciosa, fácil de seguir y con lágimasentrelosasistentesaseguradas para aquellas parejas que busquen algo de inspiración para ese primer baile (que hacen porque quieren :P) y que, ni les gustan las canciones típicas ni quieren bailar la macarena…

¿Qué os parece? ¿Cual es vuestra opinión de todo esto?

Feliz viernes y feliz fin de semana!!!

amelie ♥ ♥

pequeños {grandes} detalles vol.2

Muy buenos días!

Cuando planificamos nuestra boda, si algo teníamos muy (pero que muy) claro es que queríamos disfrutar de cada momento.

Por ello prescindimos de muchas “tradiciones” (o porquesís, cómo los llamo yo) que nos parecen poco útiles.

Normalmente, los regalos que los novios (y en algunos sitios, padrinos) regalan a sus invitados se reparten al acabar el banquete. A mi siempre me ha parecido un momento laaargo, pues no quedaría bien que los novios fueran corriendo de una mesa a otra “tirando” los regalos; así que, entre pararse a hablar, foto por aquí, foto por allá… suele ser un momento “¿y ahora qué?

La excusa que siempre he oído para hacer esto así es que te permite hablar con todos y cada uno de los invitados. Nuestra boda era muy pequeña (61 invitados) por lo que teníamos tiempo de sobra para hablar con todos ellos antes del banquete, durante y después… asi que decidimos buscar otra opción y quitar de un plumazo este momento.

¡Así fue! Además, usamos los regalos cómo marcasitios, pues cada uno llevaba enganchado el nombre del invitado en cuestión.

¿Qué os parece?

amelie ♥ ♥