la dama novata: queridos reyes magos

¡¡¡Buenos días… y muy feliz año nuevo!!!

¿Ya habéis empezado a incumplir vuestros propósitos de año nuevo? Yo no, pero voy con ventaja, ¡no tengo!

Este va a ser mi año, este sí que sí, que ya me toca, ¡claro que sí! Aunque se me olvidó meter el dinero en el zapato ¬¬

Peeeero, hay que pensar en positivo y… ¡¡¡ya vienen los Reyes!!! Soy muy de los Reyes Magos (y nada de Papá Noel, TAPAD LOS OJOS A LOS NIÑOS: no existe, nunca ha existido!) y muy del Roscón de Reyes (¿Dónde está tu dulce típico, Papá Noel? Eh? Eh?).

Source: kanelaylimon.blogspot.com.es via Alba on Pinterest

Este año, que os recuerdo que es mi año, he querido escribirles una carta muy especial. No pido nada material, pero tengo algunas… llamémosles sugerencias para Sus Majestades y he querido compartirlas con vosotros. Así que allá voy:

Queridos Reyes Magos,

Este año he sido (digamos que) buena (¿veis? no me hecho flores, ¡eso tiene que dar puntos!). Creo que este es mi año y con vuestra ayuda puede que sea un pelín mejor. Yo siempre les he sido fiel. Sé que hace mucho que no les escribo, pero les he seguido siendo fiel. Tengo 13 pequeñas peticiones para 2013 que me gustaría que me ayudaran a cumplir. Para este año quiero:

  1. Un trabajo bueno y bonito. O bueno, o bonito. Como mejor os parezca pero un trabajo.
  2. Encontrar aparcamiento a la primera vuelta cuando voy a la escuela de idiomas (sobre todo cuando llego tarde).
  3. Que el alemán se ordene en mi cabeza. O que por lo menos deje de desordenarse cada vez que hago movimientos bruscos.
  4. Que me dure un pelín más el esmalte de uñas, ¡que no me dura nada!
  5. Que mi pelo me obedezca al menos una vez por semana (no pido más).
  6. Encontrar algún dinerillo sorpresa olvidado en los pantalones, abrigos, cazadoras o camisas, ¡que siempre me hace ilusión!
  7. Tener ganas de comer cosas sanas cuando me pique el ‘gusanillo’.
  8. Apoyar la cabeza en la almohada y quedarme dormida. No tiene que ser siempre, pero 3 de cada 5 noches no estaría mal…
  9. Levantarme hiperactiva (relacionado con la petición anterior).
  10. Salud, mucha salud para mí y para l@s que me rodean (y para los que me leen también).
  11. Que se me ocurran cosas para contar por aquí (casi) todas las semanas. Y que se me ocurran antes de las once de la noche del miércoles tampoco estaría mal…
  12. Organizar mejor mi tiempo. Y tener menos ganas de enredar. Lo que viene a ser ‘no dejar las cosas para el último momento’.
  13. Tener ganas de hacer deporte.

No descarto que a lo largo de mes, incluso mañana, la lista haya crecido hasta las 26, que me he dejado muchas cosas en el tintero. Espero que Sus Majestades lo comprendan y tengan paciencia conmigo…

Muchas gracias. Con cariño,

La Dama Novata.

P.D.: Tienen la bandeja de los turrones y un par de botellas de licor a su disposición. Si precisan de algo más, tienen también barra libre de nevera.

Pues esa es mi carta. ¿Ya habéis escrito la vuestra? ¿No? Pues no sé a qué esperáis, ¡que se acaba el tiempo! Muy feliz semana y muy feliz día de reyes.

La Dama Novata

la dama novata: por fin… ¡graduada!

¡Buenos días!

He vuelto, aunque por desgracia yo vengo sin yet lag neoyorquino… 😦 ¿Me habéis echado de menos? Espero que un poquito sí, yo he echado de menos entrar cada vez que podía al blog a ver si había comentarios… ¡jejejeje!

Cómo veis en el título, hoy vengo única y exclusivamente a hablar de la boda (cotilleos, cotilleos). Os digo desde ya que me quedé encantada con todo el evento, fue genial. Pero tan genial que ni haber estado cuatro horas en la peluquería (sí, cuatro horas, tal cual) ni haber roto el vestido (sí, rompí mi vestido) ni haber estado más de seis horas sin comer ni beber nada (a las novias estresadas no se les puede pedir que den de comer a sus damas…ejem…) le hacen sombra.

El día comenzó lluvioso y con goteras en la habitación del hotel. Casi me abro la cabeza al ir a apagar el despertador pero estaba tan dormida que ni me enteré… Tocaba invocar al sol y espantar a las nubes, así que nada de cantar. Como os contó Tami el lunes, cuando habló de su precioso vestido, no llovió, tampoco es que hiciera un sol espléndido (estaba tímido, qué le vamos a hacer) pero no llovió y hay que quedarse con lo positivo siempre 🙂

En cuanto a las cuatro horas de pelu… nunca pensé que una dama necesitara tantas horas de chapa y pintura, pero ahí están. La verdad es que lo pienso y cuatro horas en la peluquería son muchas horas, pero me dejaron bien mona! jajajajaja! El maquillaje me duró estupendo todo el día y el peinado me aguantó hasta el día siguiente ^^

Después de la pelu a ejercer de Dama de verdad. De verdad de la buena. Terminar de colocar los detalles del comedor, las velitas, las flores… Fue todo tan rápido que ni me paré a preguntar qué eran los regalitos que estábamos colocando y ni me di cuenta de haber puesto tantos jarrones con flores. Ayer cuando leí el post de el diario, flipé con la cantidad de flores que habíamos puesto a todo correr y muertas de hambre ¡jejeje! Cuando todo estuvo listo nos dejó comer, y las minitortillas de la madre de Tami causaron un furor que ríete tú de las deconstruidas de Ferrán Adriá. Donde esté una buena minitortilla de Maite… ¡ñam!

Ahora viene la parte importante: preparar a la novia. Retoques de peluquería (no hechos por mí, por supuesto, que soy una zambra) y a vestirse, que viene el fotógrafo y no queremos salir en bragas. Yo ya tenía cierta experiencia poniendo vestidos de novia, pero siempre los había puesto entrando los pies primero para no estropear el peinado y el maquillaje. El pedazo de cancán que llevaba el de Tami lo impedía así que hubo que meterlo por la cabeza y con mucho, mucho cuidado. Costó pero entre cinco personas ya nos dio para dejarlo bien. Por cierto, me he hecho una experta en llevar colas ajenas y soltarlas como si fueran mantas para que caigan con gracia y queden perfectas.

Y rumbo al ayuntamiento. Montar a la novia en el coche, no es fácil pero se consigue. Montarme yo en el coche, debería ser muy fácil, pero a veces una se olvida de lo que lleva puesto y ras, mi vestido, de repente, tenía una apertura lateral, que mona… Así que ahí estaba yo, en medio de la plaza de Avilés (bueno, en un lateral, más bien) con miles de imperdibles y mi minikit de costura del hotel (menos mal que dais muy buenos consejos) intentando arreglar el desaguisado con bastante poca fortuna mientras esperábamos a la novia, hasta que una señora muy maja a la que yo no conocía vino a mi rescate. ¿Que quién era? ¡¡¡La madre del novio!!! Tal cual.

Con el vestido arreglado y después de unas cuantas fotos posando del lado derecho para que no se viera mi metedura de pata, llegó la novia en un minicoche súper chulo. A ejercer de Dama, colocando el vestido por aquí y por allá, dejando escapar alguna lagrimilla… En fin, lo típico :,)

Y, por fin, fiestaaaaaa… Una cena genial, un montón de sorpresitas (y sorpresazas), muchas risas, algún que otro momento emotivo, un ramo de novia rebotador, unos cuantos bailes con coreografía, bastantes fotos chorra y mucha mucha diversión. En resumen, “una boda de cuento”. Muy fan de la boda de Tami y Ely 😀


Feliz jueves damohonoreador,

La Dama NovaGraduada (porque una nunca se gradúa del todo en eso de ser Dama).

P.D.: El ramo de flores de las Damas con su medallita personalizada todo un detallazo. Las margaritas también me encantan, son mi segunda flor favorita (después de los tulipanes) y el ramo era preciosísimo. Con la medallita me voy a hacer un colgante, aunque Ely diga que pareceré un puppy, ¡jajajaja!

¡que vivan las damas de honor!

Muy buenos días!!

Hoy quiero compartir con vosotros un pedazito de lo que será mi boda 🙂 Lo primero de todo (después de correr como una loca a probar vestidos ^^) fue planear como decirle a mis damas de honor que quería que fueran mis damas de honor…

Pero, ¿para que sirve eso de las damas de honor? me pregunta todo el mundo… Muy sencillo, el próximo 16 de junio será un día muy especial para mi chico y para mi, pero creo que no somos los únicos protagonistas. Para que los dos estemos aquí, juntos y felices, han pasado (¡y se han quedado!) en nuestra vida muchas personas que nos han ayudado a ser cómo somos y estar dónde estamos.

Así que tenía muy claro que, en esos momentos previos a la boda, quería tener muy cerquita de mi a esas personas tan especiales; además de darles un poquito de protagonismo a ellas tambien 🙂

Si por mí fuera tendría un “séquito” de 15 chicas… pero he tenido que quedarme con 5!

Así que ¡manos a la obra! Cómo mis damas tienen mucha, pero que mucha personalidad, pensé que imponerles un vestido no sería lo correcto; así que decidí darles una pista (guiño, guiño) sobre los colores del evento y dejar volar su imaginación (guiño, guiño, guiñísimo).

Cada una recibió un paquete que contenía dos cosas: una caja-sopresa y una carta

El contenido de la carta es topsecret y sé que alguna incluso se emocionó (¡bien!) pero os enseño un pedazito muy especial (hasta quí puedo leer!)

El dibujo, ya me gustaría que fuera mio…, es de Silvia Sáez, una encantadora chica que tiene el don de hacer dibujos chulos, chulos, chulos. Si no conocéis su trabajo… ¡alé! ¡a pasar por su web!

¿Y que había en las cajitas? Vale que no les voy a imponer vestimenta alguna, pero ¿algo tendrá que distinguirlas, no? Así que me puse manos a la obra y les preparé unas flores que podrán llevar tanto de pulsera, como en una diadema, broche… ¡cómo a ellas más les guste!

Que quede constancia que, además de coser un botón, lo mio con las agujas e hilo no va más allá… así que con mucho esfuerzo y la ayuda del pegamento… una hizo lo que pudo…

Os recuerdo que sigue abierto el concurso “pon una postal navideña chula en tu vida”. Sólo tenéis que hacer click aquí.

Feliz Martes!

Amelie

EDITO: creo que estaban mal puestos los enlaces a la web de Silvia Saez, así que los he vuelto a poner. Os la dejo aquí también! 🙂 http://www.silviasaez.es/w

Además… ¡salimos en su blog!